Dictamen : 167 - del 29/07/2024
29 de julio del 2024
PGR-C-167-2024
M.Sc. Georgina Francheska Jara Le Maire
Presidenta Junta Directiva
Colegio de Licenciados y
Profesores
Estimada señora:
Con aprobación del señor Procurador General de la
República, Iván Vincenti Rojas, me refiero a su oficio CLYP-AG-PRES-011-2024 del
20 de marzo de 2024, mediante el cual solicita que nos pronunciemos sobre si “¿Puede
considerarse la profesión de Ciencias de la Educación y sus especialidades como
profesiones liberales?”
En cumplimiento de lo dispuesto en el numeral 4 de la Ley Orgánica
de la Procuraduría General de la República, se acompaña la presente consulta
del criterio emitido por el Departamento de Asesoría Legal de Junta Directiva de Colypro.
I.
SOBRE LA POSICIÓN MÁS RECIENTE DE LA PROCURADURÍA EN CUANTO A
DEFINIR UNA CARRERA COMO PROFESIÓN LIBERAL
Esta Procuraduría ha emitido una serie de dictámenes derivados de
consultas sobre si una carrera determinada debe ser considerada o no como una
profesión liberal. Todos estos criterios coinciden en cuanto a las
características que deben ser valoradas para definir una profesión como liberal
o no.
Sin embargo, fue a partir del año 2020 que la Procuraduría matizó su
criterio, estableciendo únicamente pautas generales para definir a una
profesión liberal, sin entrar a realizar análisis concretos sobre las carreras
consultadas, pues estimó que tal determinación corresponde a la Administración
activa.
En efecto, haciendo una mejor ponderación sobre este tema, se
determinó que analizar cada profesión de manera específica sería valorar casos
concretos, competencia que es ajena al ámbito consultivo de este órgano asesor
a la luz de lo autorizado por nuestra Ley Orgánica y, además, implicaría
sustituir a dicha Administración en la toma de las decisiones que le
corresponden. Precisamente, la competencia consultiva de la Procuraduría está
destinada a evacuar dudas jurídicas en abstracto y a fijar líneas generales,
pero no a sustituir a la Administración en la toma de decisiones concretas.
Dicha posición de la Procuraduría en el tema que se
consulta, quedó reflejada en el dictamen PGR-C-014-2022 del 18 de enero del 2022
(reiterado en el PGR-C-147-2022 del 11 de
julio de 2022), en el cual se indicó:
“II.-
SOBRE LAS CARACTERÍSTICAS QUE PERMITEN CATALOGAR A UNA PROFESIÓN COMO LIBERAL
Este órgano asesor se ha pronunciado en
múltiples ocasiones con respecto a las notas distintivas de las profesiones
liberales. En ese sentido, en la OJ-076-2003 del 22 de mayo del 2003, definimos
las profesiones liberales “…como aquellas que, además de poderse ejercer en el
mercado de servicio en forma libre, es necesario contar con un grado académico
universitario y estar debidamente incorporado al respectivo colegio
profesional, en el caso de que exista. En otras palabras, las profesiones
liberales serían aquellas que desarrolla un sujeto en el mercado de servicios,
el cual cuenta con un grado académico universitario, acreditando su capacidad y
competencia para prestarla en forma eficaz, responsable y ética, y que está
incorporado a un colegio profesional”. (Criterio reiterado en el dictamen
C-174-2017 del 20 de julio del 2017, en el C-220-2018 del 7 de setiembre del
2018 y en el C-157-2021 del 2 de junio de 2021).
En el
dictamen C-379-2005 del 7 de noviembre del 2005 se hizo un análisis en torno a la
independencia de criterio como requisito para calificar a una profesión como
liberal, e indicamos que la profesión liberal es “… aquella de naturaleza fundamentalmente intelectual, que su titular
ejerce con independencia, con libertad de criterio y que es susceptible de
desempeñarse en forma autónoma, a través de una relación de confianza con el
cliente y retribuida mediante el pago de honorarios”.
Además,
en el dictamen C-323- 2017 del 22 de diciembre del 2017 señalamos la
importancia de que exista la posibilidad real y práctica de “ … contar con una oficina o despacho
abierto al público, que implique el usual ejercicio de la profesión mediante la
captación y atención de clientes privados para efectos de prestarles el
servicio que se ofrece, a cambio del pago de los correspondientes honorarios,
los cuales usualmente se encuentran sujetos a tarifas preestablecidas por los
colegios profesionales”.
Una
posición similar se sostuvo en el dictamen C-286-2019 del 26 de setiembre del
2019, por medio del cual nos referimos a las características de una profesión
liberal. En esa oportunidad indicamos que la profesión liberal es aquella que
“…a) Es susceptible de ejercerse
en el mercado de servicios, b) implica la libertad de juicio e independencia
del profesional, c) genera una relación de confianza con su cliente, y d) su
ejercicio requiere de un grado universitario y la incorporación al Colegio
Profesional respectivo, en caso de que la colegiatura sea obligatoria.” Así, para determinar el carácter liberal
de una profesión es necesario que esa disciplina reúna los cuatro elementos
distintivos que hemos señalado.
Por su parte, la Sala Constitucional,
en su sentencia n.° 2104-2019 del 6 de febrero del 2019, señaló que “…dentro de las profesiones liberales se aglutinan aquellas que suponen el ejercicio de una actividad de orden
intelectual o técnico, mediante la aplicación de ciertas reglas científicas y técnicas que deben ser manejadas con
suma propiedad por su titular, previa habilitación para ejercerla a
través de la obtención de un título idóneo y adecuado y, eventualmente, la incorporación al
colegio profesional respectivo. La singularidad de las profesiones liberales surge de la inexistencia de una relación de dependencia
con su clientela, de modo que el
profesional liberal tiene
autonomía e independencia plena en la forma de prestar los servicios profesionales –horario, lugar, etc.−
dado que lo hace por cuenta propia, razón por la cual sus servicios son
remunerados mediante honorarios. El profesional liberal aplica, para un caso concreto, sus conocimientos científicos o
técnicos sin someterse a ninguna dirección y bajo su exclusiva responsabilidad,
esto es, de acuerdo a su
leal saber y entender.”
Siguiendo la línea establecida en los
pronunciamientos reseñados, debemos señalar que una profesión liberal es
aquella cuyo ejercicio supone la existencia de un mercado de servicios que
permita al profesional ofrecer habitualmente, por medio de una oficina, de un
despacho o de un establecimiento abierto al público (a cambio de una
retribución económica) la prestación de un servicio especializado y técnico. La
ejecución de este servicio requiere que la persona tenga una formación
académica, lo que la faculta para proceder con independencia de criterio, sin
sujeción a las órdenes que podría girar su cliente. Además, otra característica
importante, aunque no imprescindible, para que una profesión sea liberal es la
existencia de un colegio profesional que fiscalice las relaciones entre el
profesional y su cliente. En esa línea pueden consultarse los dictámenes
C-379-2005 del 7 de noviembre de 2005, C-212-2009 del 30 de julio de 2009,
C-270-2012 del 19 de noviembre del 2012, C-145-2013 del 31 de julio del 2013 y
C-157-2021 del 2 de junio del 2021.
Importa
indicar, tal y como lo señalamos en el dictamen C-157-2021 del 2 de junio del
2021, que la libertad de juicio y el aporte intelectual al que hemos venido
haciendo referencia se mantiene aun cuando el profesional liberal sea
contratado bajo un esquema laboral. En ese caso, dicho trabajador no pierde su
autonomía técnica relacionada con su especialidad pues, aunque se encuentre en
una situación de subordinación que le exija cumplir con ciertos aspectos relacionados
con el puesto, en lo relativo a su ejercicio profesional mantiene su
independencia de razonamiento y aplicación de sus conocimientos para la
resolución de los asuntos que le sean asignados.
Finalmente,
debemos señalar que las características que distinguen a una profesión liberal
podrían, eventualmente, cambiar con el transcurso del tiempo, con el
surgimiento de nuevas tecnologías de información y comunicación, con la
aparición de nuevas áreas del conocimiento, etc., de manera tal que no puede
afirmarse que los criterios distintivos señalados sean inmutables. En
todo caso −como ya advertimos− corresponderá a la Administración
activa establecer si una determinada profesión puede catalogarse como liberal,
atendiendo los parámetros que se han expuesto, así como las características que
a su juicio justifiquen la decisión que se adopte. (En igual sentido dictámenes
C-151-2017 del 28 de junio del 2017, C-108-2020 del 31 de marzo del 2020 y
C-157-2021 del 2 de junio del 2021).” (La negrita no forma parte del original)
Dicha posición es la que prevalece
en la actualidad, por lo que, en consecuencia, la Administración activa es la
que debe valorar cuáles profesiones pueden ser catalogadas como liberales, a la
luz de las características expuestas por esta Procuraduría en su jurisprudencia
administrativa y que se refleja en el citado dictamen. Estas pueden ser
resumidas en las siguientes: a) la existencia de un mercado de servicios que
permita al profesional ofrecer habitualmente, por medio de una oficina, de un despacho
o de un establecimiento abierto al público (a cambio de una retribución
económica); b) la prestación de un servicio especializado y técnico; c) la
ejecución de este servicio requiere que la persona tenga una formación
académica, lo que la faculta para proceder con independencia de criterio, sin
sujeción a las órdenes que podría girar su cliente; d) otra característica
importante, aunque no imprescindible, para que una profesión sea liberal es la
existencia de un colegio profesional que fiscalice las relaciones entre el
profesional y su cliente.
Partiendo de lo anterior, deberá el
colegio consultante analizar la situación específica de la carrera de las
Ciencias de la Educación y sus especialidades, para determinar si cumple los
requisitos expuestos para ser considerada una profesión liberal.
II.
CONCLUSIONES
Con fundamento en lo expuesto, esta
Procuraduría arriba a las siguientes conclusiones:
1.- La posición actual de
la Procuraduría es que definir la naturaleza liberal o no de una profesión es
una tarea que compete únicamente a la Administración activa;
2.- La profesión
liberal es aquella cuyo ejercicio supone la existencia de un mercado de
servicios que permita al profesional ofrecer habitualmente, por medio de una
oficina, de un despacho o de un establecimiento abierto al público (a cambio de
una retribución económica) la prestación de un servicio especializado y
técnico. La ejecución de este servicio requiere que la persona tenga una
formación académica, lo que la faculta para proceder con independencia de
criterio, sin sujeción a las órdenes que podría girar su cliente. Además, otra
característica importante, aunque no imprescindible, para que una profesión sea
liberal es la existencia de un colegio profesional que fiscalice las relaciones
entre el profesional y su cliente.
3. Las características
que distinguen a una profesión liberal podrían eventualmente cambiar con el
transcurso del tiempo, con el surgimiento de nuevas tecnologías de información
y comunicación, con la aparición de nuevas áreas del conocimiento, etc, de manera tal que no puede afirmarse que los criterios
distintivos sean inmutables;
4. Corresponde al colegio consultante
analizar la situación específica de la carrera de las Ciencias de la Educación
y sus especialidades, para determinar si cumple los requisitos expuestos para
ser considerada una profesión liberal.
Atentamente,
Silvia
Patiño Cruz
Procuradora
SPC/cpb
PGR-C-167-2024
PROFESIONES LIBERALES. MERCADO DE SERVICIOS. ESTABLECIMIENTO ABIERTO AL
PÚBLICO. PRESTACIÓN DE SERVICIO ESPECIALIZADO Y TÉCNICO. COMPETENCIA DE LA
ADMINISTRACIÓN ACTIVA PARA DEFINIR QUÉ ES PROFESIÓN LIBERAL. MUTABILIDAD DEL
CONCEPTO.
La señora Georgina Francheska Jara Le
Maire, Presidenta de la Junta Directiva del Colegio de Licenciados y Profesores
solicita que nos pronunciemos sobre si “¿Puede considerarse la profesión de
Ciencias de la Educación y sus especialidades como profesiones liberales?”.
Mediante el
dictamen PGR-C-167-2024 del 29 de julio del 2024, suscrito
por la Procuradora Silvia Patiño Cruz, se concluyó lo siguiente:
1.- La posición actual de la Procuraduría sostiene que
definir la naturaleza liberal o no de una profesión es una tarea que compete
únicamente a la Administración activa;
2.- La profesión liberal es aquella cuyo
ejercicio supone la existencia de un mercado de servicios que permita al
profesional ofrecer habitualmente, por medio de una oficina, de un despacho o
de un establecimiento abierto al público (a cambio de una retribución
económica) la prestación de un servicio especializado y técnico. La ejecución
de este servicio requiere que la persona tenga una formación académica, lo que
la faculta para proceder con independencia de criterio, sin sujeción a las
órdenes que podría girar su cliente. Además, otra característica importante,
aunque no imprescindible, para que una profesión sea liberal es la existencia
de un colegio profesional que fiscalice las relaciones entre el profesional y
su cliente.
3. Las características que distinguen a una
profesión liberal podrían eventualmente cambiar con el transcurso del tiempo,
con el surgimiento de nuevas tecnologías de información y comunicación, con la
aparición de nuevas áreas del conocimiento, etc, de manera tal que no puede
afirmarse que los criterios distintivos sean inmutables;
4. Corresponde al colegio consultante analizar la situación
específica de la carrera de las Ciencias de la Educación y sus especialidades,
para determinar si cumple los requisitos expuestos para ser considerada una
profesión liberal.