Opinión Jurídica : 019 - del 28/02/2023
28 de febrero
de 2023
PGR-OJ-019-2023
Diputados (as)
La
Comisión Permanente de Asuntos Jurídicos
Asamblea Legislativa
Estimados (as) señores (as):
Con la aprobación de la señora
Procuradora General Adjunta de la República, me refiero a su oficio número AL-CPAJUR-2303-2023,
de fecha 17 de febrero de 2023, por el que esa Comisión Permanente nos comunica que, en virtud de la moción aprobada el día 15 de febrero de 2023, en
sesión 34, ha dispuesto consultarnos el Texto Sustitutivo del
proyecto: “LEY PARA REGULAR LA PÉRDIDA DE LA LICENCIA COMO INFRACCIÓN
DE TRÁNSITO POR LA PARTICIPACIÓN EN CARRERAS DE VEHÍCULOS AUTOMOTORES EN LAS
VÍAS PÚBLICAS”, Expediente N° 23.334, el cual se adjunta.
I.- Consideraciones sobre la naturaleza y
alcances de nuestro pronunciamiento.
Resulta conveniente, desde ahora, definir la
naturaleza jurídica de nuestro pronunciamiento y, consecuentemente, los efectos
del criterio que se emite al respecto.
En primer lugar, debemos indicar que este Despacho
despliega su función consultiva respecto de la Administración Pública. En ese
sentido, el artículo 4° párrafo primero de nuestra Ley Orgánica (Nº 6815 de 27
de setiembre de 1982 y sus reformas) dispone lo siguiente:
"Los órganos de la Administración Pública, por
medio de los jerarcas de los diferentes niveles administrativos, podrán
consultar el criterio técnico-jurídico de la Procuraduría, debiendo, en cada
caso, acompañar la opinión de la Asesoría Legal respectiva." (El subrayado
es nuestro).
De la norma transcrita fácilmente se infiere que la
Procuraduría General de la República sólo está facultada para emitir dictámenes
a petición de un órgano que forme parte de la Administración Pública, en tanto
ejecute función administrativa. A tales dictámenes el artículo 2° de la
supracitada ley, les atribuye efectos vinculantes:
"Los dictámenes y pronunciamientos de la
Procuraduría General constituyen jurisprudencia administrativa, y son de
acatamiento obligatorio para la Administración Pública".
Ahora bien, pese a que la actividad esencial de la
Asamblea Legislativa no forma parte de la función administrativa del Estado,
este Despacho ha considerado que se encuentra legitimada para requerir nuestra
intervención en materias que conciernan específicamente al ejercicio
excepcional, por su parte, de la función administrativa y que, en tal caso, el
respectivo pronunciamiento tendrá los efectos comentados.
No obstante, en un afán de colaborar con los
señores miembros de la Asamblea Legislativa, mediante opiniones jurídicas no
vinculantes, la Procuraduría ha venido evacuando las consultas que formulan los
señores diputados en relación con un determinado proyecto de ley o en relación
con aspectos que pueden considerarse cubiertos por la función de control
político. Es claro que esta forma de colaboración no dispuesta en la Ley tiene
como objeto, colaborar con el efectivo ejercicio de las altas funciones
parlamentarias que la Constitución les atribuye y ello mediante un
asesoramiento de índole estrictamente jurídico.
En consecuencia, en consideración a la investidura
de los consultantes miembros de la citada Comisión y como una forma de
colaboración institucional, emitiremos nuestro criterio sobre el referido
proyecto de ley, planteando algunas reflexiones generales en torno a la
propuesta normativa en cuestión, con la advertencia de que tal pronunciamiento
carece –reiteramos- de efectos vinculantes, siendo su valor el de una mera opinión
consultiva, similar a la que emitiría cualquier otro asesor jurídico; labor que
en este caso le compete al Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea.
De previo a referirnos a su consulta, ante la
indicación de que debíamos de responder esta solicitud dentro del término de 8
días, pues en caso contrario se asumiría que no se tienen objeciones al
proyecto, interesa recordarle que las consultas facultativas como la presente,
que se someten voluntariamente a la Procuraduría General de la República, no
están expresamente reguladas por ninguna normativa en cuanto al plazo en que
deben ser razonablemente evacuadas; lo cual nos ha llevado incluso a reafirmar
que lo dispuesto por el numeral 157 del Reglamento Interior de la Asamblea
Legislativa, se refiere a las consultas que de conformidad con el Derecho de la
Constitución (arts. 88, 97, 167 y 190) deben serle formuladas obligatoriamente
a las instituciones del Estado interesadas en un determinado proyecto de ley
(Tribunal Supremo de Elecciones, Universidad de Costa Rica, Poder Judicial o
una institución autónoma), no así a este otro tipo de consulta facultativa
(Véanse al respecto, entre otros muchos, los pronunciamientos OJ-053-98 de 18
de junio de 1998, OJ-049-2004 de 27 de abril de 2004, OJ-060-2011 de 19 de
setiembre de 2011, OJ-037-2012 de 6 de julio de 2012, OJ-055-2012 de 20 de
setiembre de 2012, OJ-138-2017 de 15 de noviembre de 2017, OJ-141-2017 de 16 de
noviembre de 2017, OJ-052-2018 de 12 de junio de 2018, OJ-009-2020 de 13 de
enero de 2020, OJ-055-2021 de 8 de marzo de 2021, OJ-122-2021 de 30 de julio de
2021, PGR-OJ-031-2022 de 22 de febrero y PGR-OJ-129-2022 de 06 de octubre,
ambos de 2022).
Así las cosas, a continuación, emitiremos nuestro
criterio no vinculante sobre la propuesta legislativa, en punto a aquellos
aspectos concretos que consideramos relevantes y necesarios de comentar, según
el contenido del texto sustitutivo del proyecto de ley consultado.
II.- Criterio no vinculante de la
Procuraduría General.
El artículo
123 vigente de la Ley de Tránsito por Vías Terrestres y Seguridad Vial, No.
9078, prohíbe la circulación en vías públicas de los vehículos automotores
modificados o fabricados para competencias de velocidad. Y con la reforma
propuesta -art. 1-, se adiciona un artículo 123 bis a la citada Ley de
Tránsito, que prohíbe adicionalmente la realización de las carreras
(competencias de velocidad) de vehículos automotores en las vías públicas.
Según las
definiciones preexistentes en la propia Ley de Tránsito -art. 2-, por la acepción
dada a “vehículo automotor”, y que podría comprender sin mayor problema a
automóviles, autobús, busetas, microbúses y motocicletas, debiera de revisarse
el alcance de la prohibición propuesta, pues bicicletas, bicimotos, pickups,
así como UTV, podrían estar quedando por fuera de la regulación y se desconoce
si eso es parte o no del espíritu de la normativa propuesta.
Con el
artículo 2 propuesto, se pretende hacer algunas modificaciones al artículo 136
vigente de la Ley de Tránsito, en concreto adicionar la condena en firme por la
comisión del delito tipificado en el artículo 261 bis inciso a) del Código
Penal, introducido también por la reforma planteada, junto con una pena
accesoria[1]
de inhabilitación de conducir todo tipo de vehículo por 3 años -art.3-,
como una de las causas de acumulación de doce puntos en la licencia.
Igualmente, adiciona como causal de acumulación de doce puntos en la licencia de
conducir, la infracción en firme del artículo 123 bis anteriormente comentado.
Ambos
supuestos -el delito penal y la infracción administrativa-, conforme al
ordinal 135 actual Ibídem, implicarían la pérdida de la licencia por
acumulación de los puntos permitidos.
Planteándose
adicionalmente que esos casos el plazo de la reacreditación de la licencia sea
de treinta y seis meses -reforma sugerida al ordinal 139 Ibid-. Sin que puedan
gozar de la medida alternativa que prevé el ordinal 141 vigente de la Ley de
Tránsito, de recuperar la licencia antes del vencimiento del plazo de la
suspensión impuesta.
Ahora bien,
según hemos señalado en otras oportunidades (Véase OJ-015-2019 de 14 de febrero
de 2019), en su momento la jurisprudencia constitucional determinó que,
partiendo de la distinción entre infracciones administrativa y delitos, en la
que el legislador parte de una mayor gravedad de las conductas subsumidas en
los tipos penales, el rebajo de la totalidad de los puntos por una sola falta
administrativa podría resultar más que irrazonable, desproporcionado
(Resoluciones Nos. 2011-12657 de las 15:16 hrs. del 21 de setiembre de 2011 y 2012-009205 de las 16:05 hrs. del 4 de
julio de 2012, ambas de la Sala Constitucional).
Sin embargo, no podemos desconocer que,
posteriormente, la propia Sala consideró que no era irrazonable o
desproporcionado que una conducta particularmente peligrosa o riesgosa, pudiera
motivar la pérdida de todos los puntos de la licencia, además de la imposición
de multas con la subsecuente suspensión de la licencia. Pues si bien la sanción
es drástica, pues se eliminan todos los puntos de la licencia por la comisión
de una sola infracción, ello se justifica en la medida en que se trate de una
conducta que ponga en riesgo bienes jurídicos de la más alta valía, como lo son
la integridad física y la vida humana, lo cual obliga al Estado a adoptar
medidas severas que aseguren y refuercen el cumplimiento de las normas que
regulan el tránsito. Admitiéndose incluso su regulación a través de dos
categorías jurídicas distintas: delitos e infracciones administrativas, con
igual consecuencia de pérdida de la totalidad de los puntos (Resolución No.
2012-011939 de las 16:45 hrs. del 29 de agosto de 2012, Sala Constitucional).
En consecuencia, podría afirmarse que la
regulación legal propuesta no presenta
mayor inconveniente a nivel jurídico, según lo señalado.
Y el sistema de rebajo o más bien de
acumulación de puntos que se propone ahora con esta iniciativa legal, podría no
ser en sí mismo inconstitucional[2],
sino que su constitucionalidad o no, dependería de la justificación válida de
tutela jurídica a bienes superiores que el proyecto de ley busca proteger.
Conclusión:
De conformidad
con lo expuesto, el proyecto de ley
sometido a nuestro conocimiento no presenta mayor inconveniente a nivel
jurídico, según lo señalado.
Por lo demás, es obvio que su aprobación o no es un
asunto de política legislativa que le compete en forma exclusiva a ese Poder de
la República.
Se deja así evacuada su consulta en términos no
vinculantes.
MSc. Luis Guillermo Bonilla Herrera
Procurador Adjunto
Dirección de la Función Pública
LGBH/jmd
[1] Según
lo ha determinado la Sala Constitucional, un mismo hecho puede generar varias consecuencias jurídicas e, incluso,
por una misma conducta se pueden imponer sanciones accesorias o conexas,
además de las
principales (véase, por ejemplo, resoluciones Nos. 1994-6699 de las 15:03 hrs. del 15 de noviembre de 1994 y 2018-010293 de las 14:30 horas del 27 de junio de 2018).
[2] La existencia de un
sistema de puntos que opere de forma conexa al
sistema de multas, no es per se incompatible con el
Derecho de la Constitución. Se puede citar, al efecto, la sentencia
No. 2013-003741 de las 14:30 horas del
20 de marzo de 2013 (emitida con ocasión de una
acción de inconstitucionalidad interpuesta contra varios
artículos de la anterior Ley de Tránsito por Vías
Públicas Terrestres, Ley No. 7331 del 13 de abril de 1993 y
sus reformas), según sentencia No. 2020-0008850 de las 09:45 hrs. del 13 de
mayo de 2020, Sala Constitucional.
PGR-OJ-019-2023
PROHIBICIÓN DE CARRERAS
DE VEHÍCULOS AUTOMOTORES EN VÍAS PÚBLICAS; INFRACCIÓN ADMINISTRATIVA Y DELITO,
CON SANCIÓN ACCESORIA DE PÉRDIDA DE LA LICENCIA. PROYECTO DE LEY NO. 23.334.
Por oficio número AL-CPAJUR-2303-2023,
de fecha 17 de febrero de 2023, la Comisión Permanente de Asuntos Jurídicos nos comunica que, en virtud de la moción aprobada el día 15 de
febrero de 2023, en sesión 34, ha dispuesto consultarnos el Texto
Sustitutivo del proyecto: “LEY PARA REGULAR LA PÉRDIDA DE
LA LICENCIA COMO INFRACCIÓN DE TRÁNSITO POR LA PARTICIPACIÓN EN CARRERAS DE
VEHÍCULOS AUTOMOTORES EN LAS VÍAS PÚBLICAS”, Expediente N°
23.334, el cual se adjunta.
Con la aprobación de la
Procuradora General Adjunta de la República, mediante dictamen PGR-OJ-019-2023,
de 28 de febrero de 2023, el Procurador Adjunto Luis Guillermo Bonilla Herrera,
del Área de la Función Pública, concluye:
“De conformidad con lo expuesto, el proyecto de ley
sometido a nuestro conocimiento no presenta mayor inconveniente a nivel
jurídico, según lo señalado.
Por lo demás, es obvio
que su aprobación o no es un asunto de política legislativa que le compete en
forma exclusiva a ese Poder de la República.
Se deja así evacuada su
consulta en términos no vinculantes.”