Dictamen : 329 - del 07/11/2019
(Reconsiderado parcialmente)
07 de noviembre del 2019
C-329-2019
Señor
Róger Vega Salas
Auditor Interno
Municipalidad de San Ramón
S. O.
Estimado señor:
Con la aprobación del señor
Procurador General de la República, damos respuesta a su oficio
MSR-CM-AI-047-2019 del 9 de octubre del 2019, por medio del cual nos consulta
sobre la prevalencia de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas
sobre otras leyes que prevén porcentajes específicos de compensación económica
por la prohibición del ejercicio liberal de la profesión.
I.-
ALCANCES DE LA CONSULTA
Nos indica que la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, n.°
9635 de 3 de diciembre del 2018, no reformó expresamente el artículo 157 del
Código Municipal, norma que prohíbe a los servidores municipales que ocupen
puestos de abogado ejercer su profesión de forma liberal. Agrega que, de conformidad con ese mismo
artículo, los abogados de las municipalidades tienen derecho a un sobresueldo
de un 65% sobre su salario base por concepto de compensación económica.
Señala que, a pesar de lo anterior,
esa Unidad de Auditoría considera que la ley n.° 9635 tiene prevalencia sobre
el resto de las leyes que regulan prohibiciones en el sector público y sobre
las compensaciones económicas dispuestas en ellas, por lo que nos plantea las
siguientes consultas:
“1- La Ley No. 9635 tiene prevalencia sobre el resto de las leyes que
regulan las prohibiciones en el Sector Público, específicamente la compensación
económica por esas prohibiciones o existe alguna excepción?
2- ¿Tiene prevalencia la Ley No. 9635 sobre lo
establecido en el artículo 157 del Código Municipal, específicamente, en el
porcentaje por la compensación económica de esa prohibición?”
Seguidamente nos referiremos al tema
sobre el cual versa la consulta que se nos plantea.
II.-
PREVALENCIA DE LA LEY DE SALARIOS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA, REFORMADA POR
LA LEY DE FORTALECIMIENTO DE LAS FINANZAS PÚBLICAS, SOBRE NORMAS ANTERIORES QUE
REGULEN EL PAGO DE COMPENSACIONES ECONÓMICAS POR PROHIBICIÓN
En lo que concierne al tema de la
compensación económica por la prohibición para el ejercicio liberal de la
profesión, debemos indicar que la Ley de Salarios de la Administración Pública,
reformada por la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas reguló, en su
artículo 36, lo relativo a los porcentajes de compensación que han de
cancelarse en todo el sector público. Esa norma debe ser complementada con lo
establecido en los
artículos 9 y 10 del “Reglamento
del Título III de la Ley Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, Ley N° 9635
referente al Empleo Público”, emitido mediante el decreto n.° 41564 de 11 de febrero del
2019. El texto de esas disposiciones es
el siguiente:
“Artículo 36- Prohibición y porcentajes de compensación. Los
funcionarios públicos a los que por vía legal se les ha impuesto la restricción
para el ejercicio liberal de su profesión, denominada prohibición, y que
cumplan con los requisitos establecidos en el artículo 31 de la presente ley,
recibirán una compensación económica calculada sobre el salario base del puesto
que desempeñan, de conformidad con las siguientes reglas:
1. Un treinta por
ciento (30%) para los servidores en el nivel de licenciatura u otro grado
académico superior.
2. Un quince por ciento
(15%) para los profesionales en el nivel de bachiller universitario.”
“Artículo
9.- Prohibición. Los porcentajes señalados
en el artículo 36 de la Ley N° 2166, adicionado mediante artículo 3 de la Ley
N° 9635, así como aquellos señalados en las reformas legales a los regímenes de
prohibición del artículo 57 de esa misma ley, resultan aplicables a:
a) Los servidores que
sean nombrados por primera vez en la Administración Pública en un puesto en el
cual cumplen los requisitos legales para recibir la compensación por
prohibición.
b) Los servidores que
previo a la publicación de la Ley N° 9635, no se encontraban sujetos al régimen
de prohibición y que de manera posterior a la publicación cumplen los
requisitos legales respectivos.
c) Los servidores que
finalizan su relación laboral y posteriormente se reincorporan a una
institución del Estado, por interrupción de la continuidad laboral.
d) Los servidores
sujetos al régimen de prohibición con la condición de grado académico de
Bachiller Universitario previo a la publicación de la Ley N° 9635, y proceden a
modificar dicha condición con referencia al grado de Licenciatura o superior.”
“Artículo
10.- Servidores sujetos al régimen de prohibición previo a la entrada en
vigencia de la Ley N° 9635. Los porcentajes señalados en el artículo 36 de la Ley N° 2166,
adicionado mediante artículo 3 de la Ley N° 9635, así como aquellos señalados
en las reformas legales a los regímenes de prohibición del artículo 57 de esa
misma ley, no resultan aplicables a:
a) Los servidores que
previo a la publicación de la Ley N° 9635 se encontraban sujetos a algún
régimen de prohibición y mantengan la misma condición académica.
b) Aquellos movimientos de
personal a través de las figuras de ascenso, descenso, traslado, permuta o
reubicación, sea en una misma institución o entre instituciones del Estado,
siempre que el funcionario se hubiese encontrado sujeto a algún régimen de
prohibición, previo a la publicación de la Ley N° 9635. Lo anterior, siempre
que exista la continuidad laboral y no implique un cambio en razón del
requisito académico.”
Ya ésta Procuraduría, en su dictamen C-281-2019, del 1°
de octubre del 2019, analizó detalladamente las razones por las cuales los
porcentajes de compensación económica establecidos en el artículo 36 transcrito
deben privar sobre los previstos en otras normas legales anteriores.
Siguiendo el dictamen aludido debemos reiterar que es público y notorio que la
intención del legislador con la emisión de la Ley de Fortalecimiento de las
Finanzas Públicas y, concretamente, con su Título III, relacionado con el tema
de empleo público, fue la de establecer parámetros generales aplicables a la
totalidad de las relaciones de empleo del sector público.
Esa pretensión de generalidad quedó plasmada en el
artículo 26 de la Ley de Salarios de la Administración Pública (reformado por
el numeral 3 de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas), según el
cual, las disposiciones del Capítulo III de la ley n.° 2166 (capítulo que se
denominó “Ordenamiento del Sistema
Remunerativo y Auxilio de Cesantía para el Sector Público”) son aplicables
a la Administración central, a los órganos desconcentrados adscritos a los
distintos ministerios, al Poder Legislativo, al Poder Judicial, al Tribunal
Supremo de Elecciones (así como a sus dependencias y órganos auxiliares) a la Administración
descentralizada, incluyendo a las instituciones autónomas y semiautónomas, a
las empresas públicas del Estado y a las municipalidades.
Incluso, esa intención del legislador de hacer privar
lineamientos generales en todas las relaciones de empleo del sector público
quedó de manifiesto en los antecedentes de la ley n.° 9635 citada.
Así, por ejemplo, en la sesión del 14 de marzo del 2018
de la Comisión Especial encargada de dictaminar el expediente n.° 20580 “Ley de Fortalecimiento de las Finanzas
Públicas”, la diputada Sandra Piszk indicó que el
Estado es patrono único, independientemente del lugar donde se labore y de su
grado de autonomía:
“… yo
creo que es importante que quede claro que detrás de todo este asunto, hay un
esfuerzo por reconocer que el Estado es un patrón único, que independientemente
donde se labora, es el Estado, y la plata sale del mismo presupuesto, porque se
ha interpretado a través de los años, de que la autonomía es absoluta, y la
autonomía no es absoluta. Durante el transcurso de nuestras discusiones, voy a
presentarles a ustedes, incluso, la opinión de la Caja Costarricense del Seguro
Social, donde ellos mismos reconocen que la autonomía no es absoluta, y, más
bien, recomiendan modificaciones interesantes. Pero ya habrá momentos para
discutir estas cosas.” (Asamblea
Legislativa, expediente legislativo n.° 20580, folio 333).
Posteriormente,
en la sesión del 20 de marzo del 2018, la misma diputada se refirió a la
necesidad de aplicar las regulaciones sobre empleo público no solo a la
Administración central, sino también a las instituciones autónomas, como quedó
establecido finalmente en el artículo 26 de la Ley de Salarios de la
Administración Pública:
“Todo el sector público o la mayor
parte del sector público calcula sus anualidades sobre salario base, ¿verdad,
así es? Y por cierto, los que más bajo tienen
porcentaje es, precisamente, el sector educación. Resulta que hoy nos llega
₋o ayer₋ nos llega la información de las universidades y usted sabe
que en la Universidad de Costa Rica, por lo menos, la
anualidad no solo es de 5.5 %, ahora se bajó a 3.75%, algo así, por acuerdo.
Pero, resulta que la anualidad en la Universidad de Costa Rica se calcula, no
sobre el salario base, sino sobre el salario base más todos los demás pluses.
¿Y saben de cuánto es la anualidad del rector? ¡Cuatro millones trescientos dos
mil colones! Entonces, yo me pregunto, si son cosas que tenemos o no tenemos
que arreglar. Cuando nosotros señalamos que esto hay que corregirlo y hablamos de
que en esto tiene que incluirse no solo el gobierno central, sino incluso las autónomas es porque se encuentra uno con injusticias
verdaderas. ¿Usted se imagina lo que es tener cuatro millones solo en
anualidades? ¡Por Dios! No hay FEES que alcance para cosas de esas.” (Asamblea Legislativa, expediente legislativo
n.° 20580, folios 994 y 995).
Uno de los lineamientos generales que estableció la Ley de Salarios de la
Administración Pública con motivo de la reforma operada por medio de la Ley de
Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, fue el de fijar porcentajes uniformes
de compensación económica por prohibición aplicables a todo el sector
público. Por ello, independientemente de la
naturaleza especial o no de la ley que establezca porcentajes de compensación
económica distintos a los de la Ley de Salarios de la Administración Pública, lo que debe prevalecer en
este asunto es la voluntad legislativa de unificar las disposiciones relativas
al pago de las compensaciones económicas originadas en la prohibición para el
ejercicio liberal de la profesión.
Es importante insistir en que el
criterio de especialidad no es relevante en estos casos, pues “…la prevalencia de la norma especial sobre la general no tiene el valor de
una regla jurídica aplicable siempre por sobre el criterio cronológico. Por el
contrario, dicha prevalencia cede a favor de la norma general cuando sólo así
la norma general posterior adquiere sentido, en virtud de que esa norma general
tiene la vocación de regular uniformemente y, por ende, comprender dentro de
sus regulaciones los supuestos anteriormente excluidos, prevaleciendo sobre
situaciones preexistentes.” (Dictamen
C-224-2003 del 23 de julio del 2003. En
el mismo sentido pueden consultarse nuestros dictámenes C-188-98
del 4 de setiembre de 1998, C-253-2001 del 21 de setiembre del 2001,
C-209-2005 del 30 de mayo del 2005, C-048-2008
del 18 de febrero del 2008, C-347-2015 del 11 de diciembre
del 2015 y la OJ- 028-2000 del 21 de marzo del 2000).
Debe tenerse presente
además que, por haberlo dispuesto así el artículo 10 del reglamento al Título
III de la ley n.° 9635, los nuevos porcentajes de compensación económica
establecidos en el artículo 36 de la ley n.° 9635 no son aplicables a los
funcionarios que antes de la publicación de esa ley se encontraban sujetos ya a
algún régimen de prohibición.
También
es necesario reiterar que de conformidad con el Transitorio XXV de la Ley de
Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, y para salvaguardar los derechos
adquiridos, el salario total de los servidores que se encontraban activos al 4
de diciembre del 2018, fecha en que entró en vigencia esa ley, no puede ser
disminuido.
III.- CONCLUSIÓN
Con fundamento en lo expuesto, es criterio de ésta
Procuraduría que en virtud de la pretensión de generalidad y uniformidad que inspiró la
reforma a la Ley de Salarios de la Administración Pública operada por la Ley de
Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, debe entenderse que los porcentajes
de compensación económica por prohibición aplicables a los funcionarios sujetos
a dicha restricción son los establecidos en el artículo 36 de la Ley de
Salarios de la Administración Pública, con las salvedades establecidas en el
artículo 10 del “Reglamento
del Título III de la Ley Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, Ley N° 9635
referente al Empleo Público”.
Cordialmente;
Julio César Mesén Montoya
Procurador
JCMM/mmg
C-329-2019
MUNICIPALIDAD DE SAN RAMÓN. LEY DE
SALARIOS DE LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA. LEY DE FORTALECIMIENTO DE LAS
FINANZAS PÚBLICAS. CÓDIGO MUNICIPAL.
COMPENSACIÓN ECONÓMICA POR PROHIBICIÓN. DEROGACIÓN TÁCITA.
La Auditoría Interna de la
Municipalidad de San Ramón nos formuló varias consultas relacionadas con la
prevalencia de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas sobre otras
leyes que prevén porcentajes específicos de compensación económica por la
prohibición del ejercicio liberal de la profesión. Las consultas
específicas que se nos plantearon fueron las siguientes:
“1- La Ley No.
9635 tiene prevalencia sobre el resto de las leyes que regulan las
prohibiciones en el Sector Público, específicamente la compensación económica
por esas prohibiciones o existe alguna excepción?
2- ¿Tiene prevalencia la Ley No. 9635 sobre
lo establecido en el artículo 157 del Código Municipal, específicamente, en el
porcentaje por la compensación económica de esa prohibición?”
Esta
Procuraduría, en su dictamen C-329-2019, del 7 de noviembre del 2019, suscrito
por el Procurador Julio César Mesén Montoya indicó
que, en virtud de la pretensión de generalidad y uniformidad que inspiró la
reforma a la Ley de Salarios de la Administración Pública operada por la Ley de
Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, debe entenderse que los porcentajes
de compensación económica por prohibición aplicables a los funcionarios sujetos
a dicha restricción son los establecidos en el artículo 36 de la Ley de
Salarios de la Administración Pública, con las salvedades establecidas en el
artículo 10 del “Reglamento del Título III de la Ley
Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, Ley N° 9635 referente al Empleo
Público”.